Decoración exterior del Templo de Marte Vengador

El Templo de Marte Vengador se considera como el primer ejemplo de aplicación del orden corintio canónico romano. Sostenido por el alto podio (3,55 m aproximadamente) realizado con bloques de tubo de Grottaoscura y revestido con mármol blanco lunense, el colosal anillo exterior está estribado a la pared de bloques labrados y muestra la costumbre de dividir en varias partes los elementos del entablamento, como sucede también en otros edificios del Foro. Cuenta con ocho columnas en la fachada y siete en el lado.

Decorazione esterna del Tempio di Marte Ultore

Encima de las columnas se encuentra un entablamento con arquitrabe de tres bandas, dividido longitudinalmente en dos bloques, friso liso y cornisa con ménsulas, dividida a su vez en tres bloques: en el de arriba está la sima con gárgolas en forma de cabeza de león para el agua de lluvia. La recomposición obrante en el Museo permite apreciar las proporciones, así como el carácter apotropaico - subrayado por la fijeza de los ojos muy abiertos y salientes - de las cabezas felinas colocadas como guardianas del espacio sagrado. 
En el techo de la perístasis han aparecido, durante las obras de restauración realizadas en 1988 y 1996, trazas de pintura en el artesonado con grandes rosetones centrales y en las decoraciones en meandro; se observa en particular el uso del mismo azul egipcio que ha sido hallado en el Aula del Coloso. Pese a la temprana destructuración del templo (acometida desde el principio del siglo IV d.C.), lo que queda del edificio permite observar los elementos constitutivos del orden y apreciar, por un lado la realización madura del capitel corintio, por el otro un cierto arcaísmo en la ejecución de las cabezas leoninas.