Editorial

Una ventana... a los Foros Imperiales

Los Mercados de Trajano son un complejo arqueológico de características únicas en Roma y en el mundo. Constituyen un “barrio” que ha vivido la evolución de la ciudad desde la época imperial a nuestros días, constantemente reutilizado y transformado: desde centro administrativo estratégico de los Foros Imperiales, a residencia noble, a fortaleza militar, a sede de un convento, a cuartel militar... Su historia ha sido un continuo reinventarse, plasmado en las trasformaciones arquitectónicas, en las marcas de las distintas manos que han readaptado el complejo a sus distintas funciones a lo largo de los siglos para llegar a nuestros días e iniciar una “nueva vida”.

Parece increíble que una ciudad con tantos monumentos y museos como Roma no dispusiera aún de un centro dedicado a la arquitectura antigua que permitiera comprender su aspecto estructural, arquitectónico y decorativo, que volviera a proponer la tridimensionalidad de los edificios. Y, por ejemplo, mientras que las sensaciones al cruzar las grandes áreas arqueológicas del Foro Romano y de los Foros Imperiales son muy grandes, en cambio es bastante escasa la percepción real de la ciudad antigua.
Queremos superar este foso comunicativo, queremos dar al visitante, al ciudadano, al estudioso de la Roma antigua, al estudiante... la posibilidad de revivir el espacio antiguo. Pero, ¿cómo?
Actualmente el complejo trajano se halla más que nunca en un punto estratégico de la ciudad moderna en una línea cultural ideal que lo une, por un lado, al gran polo museístico del capitolio, al Palazzo delle Esposizioni, al Museo Archeologico Nazionale y, por el otro, al área arqueológica central (Coliseo, Foro Romano y Palatino, Foros Imperiales), haciéndolo permeable tanto a la ciudad antigua como a la moderna. Esta capacidad de diálogo urbano y cultural ha sido subrayada en grandes exposiciones como «Los mármoles de colores de la Roma imperial» y la retrospectiva de Igor Mitoraj (por citar las más espectaculares), que han guiado al visitante por un fascinante e intrigante recorrido por la compleja arquitectura de los espacios internos y las escenográficas “vistas” hacia el exterior, hacia la ciudad.
Precisamente aprovechando esta ambivalencia de contenedor sin parangón de la historia y de la historia de la ciudad, se ha organizado la exposición de los Foros Imperiales en los Mercados de Trajano, aunque no como “centro comercial” (como afirmaba la bibliografía arqueológica pretérita), sino como un conjunto de edificios destinados a administrar la actividad y el funcionamiento de los Foros más grandes y famosos: el que creó el emperador Trajano. No se quiere “exhibir” fragmentos inconexos de un pasado esplendor ornamental, por más espléndidos que sean,sino recomponer materialmente la decoración arquitectónica-escultórica, incluso recurriendo a obras muy difíciles desde el punto de vista material.
Pero eso no era suficiente. Había que transmitir al visitante la percepción de la complejidad que representó su construcción, su sistema de trabajo y la tecnología de aquél entonces, al igual que se estimó fundamental reproducir el ambiente real, donde se desarrollaban cada una de las actividades en los Foros, las personas que acudían a ellos, etc. En otras palabras: se quería reproducir la vida real en los espacios reales.
Para alcanzar estos objetivos, respetando el rigor científico de las reconstrucciones, se decidió utilizar las mejores tecnologías actuales: desde el diseño gráfico al multimedia, sin decantarse por un sólo método de expresión, sino escogiendo el más adecuado a las exigencias de comunicación.
Este proyecto estaba destinado al público en mayúsculas. Los Foros han ido ganando en estos últimos años el favor de un público muy variado: turistas en grupo y por libre italianos y extranjeros, estudiantes jóvenes y universitarios tanto italianos como extranjeros, expertos con distintas bases culturales, ciudadanos romanos... Este interés renacido por los Foros se debe a varios factores: la profunda renovación de la estructura tras las primeras campañas de restauración y revalorización de los espacios interiores y exteriores, eliminación de las barreras arquitectónicas, exposiciones de alto contenido, relación constante con escuelas y universidades con numerosas propuestas siempre de gran calidad (visitas, talleres, cursillos...), la ampliación de los eventos durante las noches de verano y encuentros culturales de primer orden en el panorama urbano. Todo ello ha iniciado un proceso de fidelización del público que no sólo se quiere mantener, sino incrementar.
La respuesta del público y la “visibilidad” constante en el tiempo es lo que interesa más a un interlocutor sensible que quiera unir su nombre no a una actividad temporal, sino a un lugar único en el mundo en el que quiera estar constantemente presente durante las múltiples actividades que allí nacen, crecen y se desarrollan.
Otro importante aspecto que no debe olvidarse en la promoción y la difusión de las actividades son los productos multimedia derivados del sistema de comunicación y la creación de redes a través de páginas web, Cfrom y DVD tan presentes en el mundo museístico y cultural, que deberán acompañar la tradicional difusión impresa (guías en diversas lenguas, catálogos, etc.).
Internet y las páginas web constituyen un vehículo de difusión remota de importancia capital actualmente imprescindible.
El aparato multimedia (hardware y software), la investigación científica, el trabajo gráfico, los servicios específicos para comunicación, los talleres creados para públicos diversos deberán completarse con actividades paralelas como conferencias, congresos internacionales y exposiciones periódicas para revalorizar la colección permanente e incrementar los intercambios culturales con otros países y dentro de Italia.

Lucrezia Ungaro
Responsabile del Museo dei Fori Imperiali